¿Sabías que el chile tiene un alto valor nutritivo?

El chile se usa principalmente para dar un sabor picante a los platos, y como conservante de los alimentos, pero no son éstas sus únicas virtudes. 

El chile tiene un gran valor nutritivo, debido a su alto contenido en vitaminas y minerales. Al igual que el resto de verduras, es una buena fuente de fibras.

En cambio, su contenido en hidratos de carbono y proteínas es bastante reducido, no contiene grasas y, por lo tanto, su aporte calórico es muy bajo.

Curiosamente, los chiles están entre los alimentos que más vitamina C aportan: más del doble que las naranjas o las fresas. 

También son una buena fuente de vitaminas del grupo B, especialmente B6.

Contienen una gran cantidad de potasio, magnesio y hierro. En cambio, el calcio que aportan no es asimilado demasiado bien por el organismo humano.

Las vitaminas tienen un gran poder antioxidante; además, tanto las vitaminas como los minerales son indispensables para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Algunas funciones en las que los chiles ayudan a nuestra salud son:

  • Producción de glóbulos rojos: gracias a su contenido en vitamina C y folatos.
  • Sistema inmunológico: vitaminas A y C, folatos, magnesio.
  • Sistema nervioso y funcionamiento muscular: potasio, magnesio.
  • Formación de colágeno, piel, cabello, huesos y dientes: vitaminas A y C, magnesio y fósforo.
  • Mejora de la movilidad intestinal: magnesio.
  • Además, la vitamina C es esencial para ayudar a que el organismo absorba el hierro de otros alimentos. Por eso se recomienda consumir los chiles con alimentos ricos en hierro (legumbres, cereales, carnes…)

En resumen: los chiles son ricos en nutrientes, sanos, bajos en calorías, y un placer para el paladar de muchos gourmets. ¿Qué más se puede pedir?

¿Que es lo que produce la sensación picante de los chiles?

Un chile es más picante cuanto mayor es su concentración de capsaicinoides, no cuanto más grande sea su tamaño, ya que los chiles más grandes simplemente suelen contener más agua.

En realidad, suelen picar más los chiles pequeños… y más aún si han sido desecados, ya que al perder su contenido en agua aumenta la concentración del picante.

Los capsaicinoides son las sustancias químicas que causan el “picor” de los chiles, y curiosamente están clasificadas como un tipo de vainilloide.

Su fórmula tiene bastante en común con la composición de la inofensiva vainilla, a pesar de que el consumo de capsaicinoides provoca sensaciones muy diferentes.

El 80% del poder picante de los frutos del género “capsicum” (chiles, pimientos, guindillas, ajíes, etc.) se debe a dos capsaicinoides:

la capsaicina, cuyo nombre científico es trans-8-metil-N-vainillil-6 nonenamida, y en menor proporción la dihidrocapsaicina. Son las sustancias más picantes del mundo (16.000.000 unidades Scoville):

un solo mililitro de capsaicina, diluido en 100.000 ml. (100 litros) de agua, ¡todavía sería capaz de producir ampollas en la lengua!

El resto de los capsaicinoides presentes en los chiles son la nordihidrocapsaicina, homocapsaicina y homodihidrocapsaicina, pero están presentes en una proporción mucho menor que los anteriores, y además su poder picante es dos o tres veces menor que el de la capsaicina pura.

Los capsaicinoides no tienen sabor, olor ni color. El frío o al calor no les afectan y no se pueden disolver en agua. En realidad las únicas sustancias en las que la capsaicina y el resto de capsaicinoides puede ser disueltas son: alcoholes, caseína (proteínas lácteas) y grasas.

 

 

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