Rancho canario. Receta tradicional canaria

En su origen el rancho era un plato muy humilde, concebido en época de hambrunas y para las clases sencillas, por lo que no solía llevar carnes, pero hoy es común prepararlo con chorizo, costillas de cochino (que es como se llama en las islas al cerdo) y ternera.

En Gran Canaria, los garbanzos se suelen sustituir por judías negras. Y, si se quiere seguir a rajatabla la tradición, el rancho canario se tomará acompañado de gofio y se servirá en el lebrillo.

Origenes del rancho

Se cree que el rancho canario podría tener origen portugués, pero también está emparentado con el popular puchero canario, derivado de la olla peninsular, que incluye carnes y verduras de todo tipo, y del pote, un enjundioso plato procedente de Galicia que incorpora verduras, hierbas silvestres, berros y granos de cereales.

Tradiciones isleñas

Además de esta sabrosa especialidad, los ranchos en Canarias son una antigua tradición de las islas, que hoy sobrevive de forma casi testimonial, y que designaba a agrupaciones que se reunían para cantar y tocar.

Eran llamados ranchos de ánimas o ranchos cantadores, porque salían a cantar, durante las Navidades y fiestas religiosas, para pedir limosna y sufragar las misas de los difuntos y rogar por sus almas.

Rancho canario
Preparación
2 h
Tiempo total
2 h
 
Plato: Primer plato
Cocina: Canaria
Raciones: 4 Personas
Ingredientes
  • 500 g de solomillo de cerdo sin hueso
  • 250 g de garbanzos
  • 400 g de patatas
  • 200 g de fideos
  • 100 g de chorizo
  • 2 tomates grandes maduros
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • unas hebras de azafrán
  • sal
Elaboración
Preparación:
  1. Dejar las garbanzas en remojo la noche anterior.
  2. Escaldar los tomates, retirar la piel y las semillas, trocearlos medianos y sofreírlos ligeramente.
  3. Cortar el solomillo en dados de un céntimetro de grosor, picar el chorizo en trozos pequeños e incorporar ambos ingredientes al sofrito. Remover bien a fuego vivo durante unos minutos.
  4. Disponer el sofrito en una cazuela de base ancha. Incorporar, a continuación, los garbanzos, el pimentón, el azafrán y un poco de sal; remover bien y cubrir con agua.
  5. Cocer todo a fuego vivo y, cuando comience a hervir, bajar el fuego.
  6. Añadir las papas y cocer durante 1 hora o hasta que los garbanzos estén tiernos. Vigilar que no se quede sin agua, aunque el caldo debe ir espesándose a medida que se deshagan las patatas. Probar y, si es necesario, rectificar de sal.
  7. Seguidamente, agregar los fideos y cocerlos durante unos 3 minutos o hasta que los fideos estén en su punto.
  8. Una vez transcurrido el tiempo, dejar que repose 15 minutos y servir sin volver a calentar.

 

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