Receta de Angel food cake (El pastel de los ángeles)

Hay varias teorías sobre el origen de este pastel. Una dice, por ejemplo, que fue la comunidad holandesa de Pensilvania la que lo inventó y originariamente lo llamaban ice cream cake, en referencia a la suavidad de su textura.

Otros opinan que su origen hay que situarlo en la época del esclavismo en el país, pues eran las esclavas unas expertas en montar las claras hasta el punto que precisa el bizcocho.

Sea como sea, el caso es que a finales del siglo xix el angel food cake ya era toda una celebridad de la repostería estadounidense y con el tiempo no ha hecho más que aumentar su fama.

Puedes acompañar este sencillo bizcocho con fruta fresca en trozos y nata montada, helado de vainilla, caramelo… y lo que se te ocurra, pues tanto su sabor, un tanto neutro, como su textura combinan con casi todo.

Y no nos olvidemos de que este pastel también tiene su “lado oscuro” el pastel de chocolate Devil’s cake, ver la receta pinchando aquí

Receta de Angel food cake (El pastel de los ángeles)

Para 6 personas

Dificultad: media

Tiempo: 1 hora y 15 minutos

Ingredientes:

  • 9 claras de huevo
  • 100 g de harina
  • 1 cucharadita de cremor tártaro
  • 1 pizca de sal
  • 200 g de azúcar
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla
  • Nata montada azucarada (para decorar)
  • Fresas (para decorar)
  • Virutas de colores (para decorar)

Preparación:

Precalienta el horno a 170 °C.

Tamiza la harina en un cuenco tres veces y reserva.

En un cuenco aparte, bate las claras junto con la sal y el crémor tártaro a velocidad baja. A continuación, ve aumentando la velocidad sin dejar de batir hasta que se formen picos blandos. Batiendo continuamente, incorpora poco a poco el azúcar y finalmente la esencia de vainilla. Bate hasta lograr un merengue firme.

Seguidamente, agrega la harina en tres veces, mezclando con cuidado con una espátula, con movimientos envolventes.

Vuelca la masa en un molde especial para angel food cake, sin engrasar, y alisa la superficie un poco con la espátula.

Introduce el pastel en el horno y cuécelo durante 40-45 minutos. Pasado ese tiempo, retira el pastel del horno y desmóldalo ayudándote de una espátula. Déjalo enfriar sobre una rejilla.

Una vez frío, cúbrelo con una capa fina de nata montada. Lava las fresas y córtalas en láminas y distribuye estas por el perímetro de la tarta. Por último decora la superficie con virutas de colores.

 

 

 

 

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