Receta de Pastel de cabracho

El pastel de cabracho es uno de los platos más populares que puede encontrar en cualquier sidrería asturiana. Se consume frío, como si fuera un paté, y es habitual que se sirva como entrante en numerosas comidas, aunque también está considerado un segundo plato.

Se trata de una receta de origen vasco adaptada a la cocina asturiana y que presenta una serie de variantes. Como su propio nombre indica, es un plato elaborado a base de cabracho, un pescado de color rojizo y cubierto de numerosas espinas, lo que dificulta la labor más complicada de esta receta: eliminar todas esas espinas.

Es habitual colocar unas tiras de pimiento rojo adornando el pastel de cabracho una vez que se sirve a la mesa pero hay quienes lo añaden picado a la mezcla, lo que modifica el sabor original de la receta.

El pastel de cabracho se sirve frío y en algunos locales es habitual tenerlo congelado y descongelarlo poco antes de servirlo. Se consume con tostadas de pan, sobre las que se unta, y suele acompañarse de salsa mayonesa.

Para 4 personas

Dificultad: media

Tiempo: 1 hora y 30 minutos

 Ingredientes:
  • 350 g de cabracho
  • 200 g de salsa de tomate
  • 200 g de nata líquida
  • 5 huevos
  • 1 zanahoria
  • 1 puerro
  • mantequilla
  • 1 cebolla
  • pimienta
  • sal
Preparación:

Limpiar las hortalizas y el pescado, sin haberle quitado la cabeza, e introducirlos en una olla con abundante agua. Poner a fuego fuerte y dejar que llegue a hervir.

Es necesario que la carne del cabracho quede suelta para que se desprenda mejor. Una vez hervido, retirar del fuego y empezar a desmenuzar el pescado en trozos de pequeño tamaño y quitando todas las espinas.

Las verduras no se utilizarán y el caldo de pescado resultante puede guardarse para futuras recetas.

En un bol, incorporar la nata y los huevos y batirlo todo. Añadir el pescado desmigado mientras se bate con unas varillas. Añadir la salsa de tomate, salpimentar, probar y seguir batiendo hasta que quede con una textura similar a la de una crema.

Engrasar un molde apto para horno con mantequilla para evitar que el pastel se quede pegado a los bordes. Verter en él la mezcla previamente obtenida.

Precalentar el horno a 180 ºC durante 10 minutos e introducir el molde. Dejar que se cocine durante 30 o 45 minutos, hasta que se forme una costra dorada en el exterior. Desmoldar y dejar enfriar un mínimo de dos horas.

El pastel de cabracho es un plato que se sirve frío y extendido sobre tostadas de pan. Acompañar con una salsa mayonesa.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *