Salsa romesco para calçots: ¡¡Entre la tierra y el cielo!!

Evidentemente hablar de calçots y no hablar de Valls, una localidad situada al norte de Tarragona, en la comarca de Terres de l’Ebre, sería imposible, pues es su capital. Aquí nació el calçot y las calçotades entre las décadas de 1880 y 1890.

Una celebración de más de un siglo

Este hecho indiscutible ha premiado a los calçots de Valls con la ansiada denominación de origen, lo que hace que tanto la localidad como otras muchas de la zona sean visitadas durante los meses de cosecha, a partir de enero, por miles de peregrinos gastronómicos en busca de una experiencia única.

Y luego hay más

Sin embargo, ésta es sólo una parte de la fiesta, pues tras la comilona de calçots es tradición agasajar a los invitados con una fabulosa parrillada en la que nada falta: botifarras, conejo a la brasa, pollo rustido, y todas las carnes que uno se pueda imaginar, acompañadas, eso sí, con mongetes salteadas y el omnipresente alioli, mucho pan tostado a la brasa untado con tomate y regado con los mejores aceites de la comarca.

No se puede pedir más. Bien, si tienen la suerte de estar en Valls, tener como escenario la sierrra de Miramar, y si a pesar de ser un día frío les acompaña un sol resplandeciente y una brisa suave, estarán a poco, muy poco, de tocar el cielo.

Salsa para calçots
Preparación
15 min
Tiempo total
15 min
 
Plato: Salsas
Cocina: Catalana
Raciones: 4 Personas
Ingredientes
  • 12 to mates maduros
  • 4 dientes de ajos
  • 250 ml de aceite de oliva
  • 50 g de avellanas tostadas y peladas
  • 50 g de almendra tostada y pelada
  • 2 cucharadas de vinagre de vino
  • 2 rebanadas de pan tostado
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 1 ramita de menta
  • 1 ramita de perejil
  • sal
  • pimienta negra molida
Elaboración
Preparación:
  1. Para elaborar la salsa, asar los tomates y los ajos.
  2. Cuando estén listos, pelar los ajos y poner en el mortero. Añadir las
  3. avellanas, la menta, el perejil y el pan previamente mojado con el
  4. vinagre, y majar todo junto.
  5. Después, agregar el pimentón, los tomates asados y la pimienta.
  6. Triturar todo un poco más hasta convertirlo en una pasta fina.
  7. Entonces, añadir el aceite poco a poco; probar y, si es necesario,
  8. rectificar de sal y pimienta. Colocar en salseras individuales.
    Angela Garcia
Notas de la Receta

Los calçots se comen con la mano. Para ello, se retira la piel quemada tirando de ella hacia abajo, y una vez limpio se moja el calçot en la salsa antes de llevarlo a la boca. Según la tradición, los calçots, una vez asados, deben envolverse en papel de periódico para mantenerlos calientes antes de servir sobre una teja.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *