Torrijas, un dulce de Semana Santa

Torrijas, se trata de uno de los dulces estrella de la Semana Santa, la fiesta religiosa por ende en Andalucía. Pero los orígenes se remontan a la Roma imperial quizá incluso antes.

Lo cierto es que los romanos conocían perfectamente este dulce popular en toda España, e incluso cocinaban torrijas en sus fiestas importantes.

El gastrónomo romano Marcus Gavius Apicius (siglo I d. C.) les dedicó gran parte de su libro De re coquinaria, hablaba de «galletas hechas con trigo, bañadas en leche, tostadas con aceite y regadas con miel» y las definía como «un gran manjar para el paladar».

Más adelante, ya en el siglo XV, el músico y poeta Juan del Encina las llamaba «torrejas» y hacía referencia a ellas como plato especialmente recomendado a las embarazadas tras el parto, perfecto para recuperarse y recobrar energía.

Vemos entonces que las torrijas han estado siempre atadas a nuestra historia y costumbres, desde los tiempos antiguos hasta épocas más modernas, y han sido recomendadas en numerosas ocasiones y por razones muy diversas, siempre haciendo hincapié en su conjunto de elementos altamente nutritivos y de raíz natural, y en su exquisito e inimitable sabor.

Pero no sólo en España y Andalucía tenemos torrijas. En Alemania, por ejemplo, este dulce es conocido como Arme Ritter («caballeros pobres») no es sino una forma de aprovechar el pan que sobra, sin prestigio ni apenas reconocimiento.

En Francia se les llama directamente pain perdu («pan perdido»). En países como Portugal, más cercanos a nosotros y parecidos en muchos aspectos y costumbres, se les llamadas

rabanadas y constituyen un dulce característico de la Navidad. En el caso de la región de Andalucía, las torrijas se suelen preparar con vino o con leche, y adoptan distintas formas y se declinan en múltiples recetas dependiendo de la provincia, la comarca y el pueblo donde se hagan. Incluso cada familia tiene su propio toque, personal e inconfundible, a la hora de prepararlas. 

 Torrijas sevillanas

Para 4 personas

Dificultad: baja

Tiempo: 15 minutos (más 1 hora de remojo) 

Ingredientes para la receta:

  • ½ barra de pan
  • 2 huevos
  • 200 ml de leche
  • 300 ml de vino dulce
  • aceite para freír
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharada de canela en polvo

Preparación de la receta:

  1. Cortar el pan en rodajas de 1,5 cm, remojarlas un poco con el vino dulce y colocarlas en una fuente.
  2. Batir los huevos en un cuenco, agregar la leche y remover.
  3. Verter la mezcla sobre las rodajas de pan y dejarlas en remojo hasta se que empapen bien.
  4. Una vez bien empapadas, freírlas en una sartén con abundante aceite hasta que estén doradas por ambos lados.
  5. Colocar las torrijas en una fuente con papel de cocina para que escurran el aceite sobrante y, rebozarlas con el azúcar mezclada con la canela en polvo.
  6. Servir a temperatura ambiente y decoradas al gusto.

 

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